18 de julio de 2018

IBIZA 2018

Mi primera travesía a Ibiza con la familia fue una experiencia inolvidable, Salimos de Alcossebre y hicimos noche en Columbretes a la madrugada cuando el mar está más en calma zarpamos, hacia Ibiza. Fueron 11 o 12 horas de travesía muy tranquila aunque con un poco de nerviosismo por mi parte pues era la primera vez que hacía la travesía hacia las islas con mi hijo de 8 años.

Este año la perspectiva es diferente Adrian ya tiene 9 años y al ser la segunda vez lo está disfrutando mas.



Desde el mar todo parece más pequeño y las distancias más lejanas. 




Esta vez hemos ido directos a la bahía de San Antonio, la sorpresa vino cuando llegábamos que hicimos la gran pesca, fue lo suficiente para comer pescado los tres días siguientes.


La sensación de paz y tranquilidad y la libertad total que proporciona la vida en el mar es una sensación muy agradable. 




Los atardeceres espectaculares, el anochecer una paz total, fondeados en alguna cala y tumbados en cubierta totalmente a oscuras viendo estrellas, el cielo estaba plagado ellas.

                            


En alguna cala, bajamos, a pasear y por la noche de tertulia con una copita y un poco de música antes de bajar a dormir era de lo mas relajante.





Levantarte a primera hora de la mañana y antes de desayunar darte el primer baño del día antes de que nadie hubiera llegado a la cala, te da una energía insuperable. Después un buen almuerzo y a navegar hasta la siguiente cala.







4 de enero de 2018

MASNOU - SAN CARLES

Después de retrasar la salida del ELNA  24 horas con todo lo que conlleva eso (llamadas, wassaps, comprobaciones meteorológicas, por Internet, APP), esperando que se estableciese el viento y se calmara el mar.




Por fin y como teníamos previsto, salimos de Masnou, poco a poco fuimos dejando la marina atrás recorrimos las primeras millas, pasando frente a Barcelona.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            Al anochecer el viento aumentó considerablemente llegando a establecerse entre los 18 y los 23 nudos. 
También las olas hicieron acto de presencia en contra, afortunadamente, antes de zarpar, habíamos estudiado detenidamente la metodología ya que al ser una embarcación que no conocíamos no queríamos tener sorpresas.


Al cruzar la zona de Tarragona tuvimos que sortear algunas embarcaciones mercantes, algunas fondeadas y otras en navegación incluso tuvimos que hacer un 360 para pasar por la popa de una de ellas. La meteo fue cambiando tal como navegábamos, cumpliendo nuestras expectativas.


En esta primera singladura hemos recorrido 110 millas en unas 20 horas  a motor y vela con el fin de posibilitar nos una media de corredera de 5 nudos, al final la media queda en 5,5 llegamos un poco antes de lo esperado.


La llegada fue con calma chicha desde un poco antes del amanecer  hasta la llegada nos quedamos sin viento, pero tampoco había mar de fondo, aunque yo el amanecer me lo perdí, en la próxima.


Ha sido una travesía muy agradable sobre todo por la compañía a la vez muy didáctica ya que Ferrán nos transmitió su sabiduría y pasión por los astros sobretodo las estrellas, con su laser nos indicaba los nombres y constelaciones fue muy interesante.



No obstante, no perdemos la esperanza de convertir esta travesía en un recuerdo entre amigos,  para  obligarnos a realizar  una salida social anual y organizada para principios de los próximos años, para contarnos nuestros periplos acaecidos durante el año, y pasar un buen rato por la bahía de San Carlos.